20 septiembre, 2012

Y Tú, ¿qué ves?

¿Cuántas caras puede tener una persona?
¿Cuántas formas de ser?
¿Cuántas veces te has mirado al espejo y no te has reconocido?
¿Y cuántas otras veces acabaste convenciéndote que ese reflejo triste y vacío eras realmente tú?

La vida juega sus cartas sin piedad, arrasa cuanto puede y si no peleas y te dejas llevar, pierdes tu forma de ser.

Hoy, me miro al espejo y veo una chica muy diferente a la que fui, pero aún más diferente de la que hasta hace poco creía ser. Mi rostro refleja más cicatrices de las que quisiera y mi alma lleva más de un remiendo, pero hay algo nuevo y distinto: hay un brillo en los ojos que esconde ilusión. Un brillo tímido y titilante que brota desde lo más profundo de mi corazón.

Ojalá, pequeño brillo, dures mucho tiempo. Ojalá, tímido compañero, nos hagamos más grandes. Ojalá, cálida llama, sigas siendo el rumbo en mi camino. Ojalá, paloma blanca, me infundes tu Espíritu.




...retomando mi camino...



....o por lo menos

                                                                    intentándolo....