10 mayo, 2013

Countdown


La cuenta atrás ha comenzado; No sólo para una cosa, sino para unas cuantas…


Hacía mucho que no escribía… y, desde hace unas semanas, sentía que quería expresar muchas cosas, pero… y como excepción… esta vez no era capaz de ponerle palabras a los sentimientos…

Desde la última actualización, muchas cosas han pasado en mi vida… unas buenas y otras malas… pero, por suerte o por desgracia, forman parte de mi vida y siempre se recordarán como anécdotas, decepciones, sinceramientos y uniones, golpes bajos, risas, malentendidos, secretos, y reconciliaciones... Y que trajeron consigo  sonrisas y lágrimas, abrazos y besos, cercanía y distancia, valentía y cobardía, decepción e ilusión… y de factor común… frustración y/o entereza.

Como podéis apreciar, y si no, ya os lo digo yo… son multitud de sentimientos enfrentados los que me acompañan desde hace unos meses… De repente, y como quien dice, de la noche a la mañana mi vida entró en una espiral que no paraba de girar… y como todo vórtice… tiende a absorberte y frustrar tus intentos de no hundirte; desesperante…

Ahora bien, a una semana de dar por concluido mi primer cuarto de siglo en este mundo, puedo decir con certeza que la vida es muy perra; me ha puesto muchas trabas en estos años…. Unas más grandes y dolorosas que otras… Pero, como decía mi abuela, “lo que no mata, engorda”, (oh wait! que aquí era:  “lo que no te mata, te hace más fuerte”…) Don’t worry, it’s the same; pay attention! Las pruebas a las que te toca enfrentarte, los retos,  los obstáculos,  las metas frustradas  y las logradas…  todo eso, “engorda” tu experiencia de vida; te da tablas. Y señores míos… (sí, en masculino; que por mucho que a algunos se empeñen en lo contrario… el masculino plural es el género neutro para una colectividad), me he dado cuenta que ese HashMap, que tanto sudor y lágrimas cuesta ir rellenando, a la larga se convierte en tu mejor aliado. La estrategia humana más potente para enfrentarse a un reto o problema se basa, fundamentalmente, en la experiencia. Reflexiona un momento: ¿En qué ocasiones has sido capaz de dar un consejo realmente útil a un amigo, o decirle unas palabras realmente reconfortantes, o haber sabido que la única forma de ayudar era callar y abrazarle? Seguramente llegues a la misma conclusión que yo: cuándo yo también había pasado por lo mismo… cuándo puedo ponerme en su pellejo… cuándo soy capaz de empatizar de verdad. Y eso, amigos míos… es lo que hace que haya una parte positiva en lo que, a primera vista, parece sólo negativo. Nuestras penas y duelos  pueden ser las tiritas o el betadine que ayude a cicatrizar la herida de un amigo.

Sufrir, sufrimos todos, y quien diga lo contrario, miente. Lo que pasa es que hay gente que sabe encauzar muy bien el sufrimiento para verlo como una oportunidad de crecimiento. Ante esas personas, yo me quito el sombrero. Enhorabuena. Me gustaría ser capaz de hacerlo. No obstante, creo que empiezo a lograrlo;  aún me cuesta, y necesito un poco de tiempo y espacio para verlo con perspectiva… pero, lo importante es que estoy aprendiendo a ponerlo en práctica. Doy gracias porque, en estos años, he dado con gente que me ha contagiado optimismo, que ha potenciado mi afán de superación y autovaloración, que me ha transmitido fuerzas para pelear…  He aprendido que no hay losa más pesada  que la que te pones tú mismo y,  estoy tratando de dejar de tirar piedras sobre mi tejado. Quiero explotar mis cualidades, que, aunque me cueste encontrarlas, las tengo… y quiero, siempre y cuando tú también estés dispuesto, compartirlas y crecer contigo.

El agua se considera un bien de primera necesidad porque sin él, nos moriríamos. Pues bien, yo creo que las personas son como una fuente; sin beber, es decir, sin enriquecernos de lo bueno de cada una de ellas, nos marchitamos y morimos. El ser humano no está hecho para estar solo, sino para ser complementado; está diseñado para amar.  Así que, codo con codo, y hombro con hombro: peleemos, lloremos, riamos, soñemos, pero sobre todo… crezcamos y amemos.
 


Crecer no es sólo cumplir años… 


                                                               … es...


...compartir tu vida…


                                                                             …beber de los labios de otro…


       …ser fuente de agua fresca…

                                             

                                                   …ahora, y siempre