19 septiembre, 2013

99

Noventa y nueve son los días que llevo sin escribir, y, en todo este tiempo han ocurrido múltiples aciertos, desatinos, travesuras, piques, juegos, risas, llantos, momentos de “subidón”, y otros de bajón…. días que se hacen eternos, y otros en los que las horas vuelan… pero, sobre todo, ha tenido lugar un cambio radical…
Noventa y nueve días son los que me separan de otra forma de vivir la vida, de otras preocupaciones, pero de las mismas metas que tengo ahora.

Al principio, me daba vértigo; luego pasé por el momento de aferramiento a “lo viejo conocido”; pero, finalmente, me lancé a la piscina en busca de sacar a flote una ilusión que parecía haber perdido oxígeno… la reanimé y avivé y, hoy, puedo decir que ha sido el mejor salto que he dado en la vida.

Presa del miedo a lo desconocido, al principio, me refugiaba en “lo de siempre”, en esa rutina que, aunque amarga, nos es cómoda… El cambio siempre da miedo; es normal sentir vértigo. Generalmente, con los cambios se busca ir a mejor.... y esa era y es, la finalidad de pegar este salto...

Quizás haya gente que no lo entienda, otros que me critiquen, y otros que sientan envidia… pero, me quedo con la gente que me apoya; me quedo con todos aquellos que pensaron conmigo, que me consolaron y me animaron; me quedo con toda esa gente que, dejando tradicionalismos a un lado, se quedaron con la esencia, y pelearon conmigo por conseguirla…

No puedo sino agradecer a todas estas personas su presencia en mi vida, su cercanía, su cariño, su complicidad y su amistad. No puedo sino cerrar los ojos y besarles con el corazón. No puedo…. olvidar… tantas cosas, tantas situaciones, tantos conflictos internos…. Pero trato de encauzarlos hacia la oportunidad… la oportunidad de crecer, la oportunidad de madurar… la oportunidad de tomar las riendas de mi vida, pero esta vez, de verdad….


Habrá quien diga que tengo pájaros en la cabeza, y otros, que parezco de hormigón…. pero sólo aquellos que me conocéis de verdad sabéis si son o no (y en qué situación) ciertas estas afirmaciones… y yo espero que, igual que sabréis descifrar esto, también lo haréis con lo que siento… Espero y deseo que sepáis cuánto os quiero y cuan importantes sois en mi vida; el lugar que ocupáis en mi corazón y en mi cabeza, aunque ésta última, a veces se olvida de cosas… y se confunde con otras…. I’m sorry, pero es que hay demasiada entropía…


Comienzo de curso. Comienzo de etapa.

Persecución de objetivos.

En busca de la felicidad.


Y Tú….


Mi escudo ante las dificultades y la mano que me ayuda a levantarme tras cada caída… para que, como el fénix, resurja de mis cenizas....


Gracias.