Noventa y nueve son los días que llevo sin escribir, y, en
todo este tiempo han ocurrido múltiples aciertos, desatinos, travesuras,
piques, juegos, risas, llantos, momentos de “subidón”, y otros de bajón…. días que
se hacen eternos, y otros en los que las horas vuelan… pero, sobre todo, ha
tenido lugar un cambio radical…
Noventa y nueve días son los que me separan de otra forma de
vivir la vida, de otras preocupaciones, pero de las mismas metas que tengo
ahora.
Al principio, me daba vértigo; luego pasé por el momento de
aferramiento a “lo viejo conocido”; pero, finalmente, me lancé a la piscina en
busca de sacar a flote una ilusión que parecía haber perdido oxígeno… la
reanimé y avivé y, hoy, puedo decir que ha sido el mejor salto que he dado en
la vida.
Presa del miedo a lo desconocido, al principio, me refugiaba
en “lo de siempre”, en esa rutina que, aunque amarga, nos es cómoda… El cambio
siempre da miedo; es normal sentir vértigo. Generalmente, con los cambios
se busca ir a mejor.... y esa era y es, la
finalidad de pegar este salto...
Quizás haya gente que no lo entienda, otros que me
critiquen, y otros que sientan envidia… pero, me quedo con la gente que me
apoya; me quedo con todos aquellos que pensaron conmigo, que me consolaron y me
animaron; me quedo con toda esa gente que, dejando tradicionalismos a un lado,
se quedaron con la esencia, y pelearon conmigo por conseguirla…
No puedo sino agradecer a todas estas personas su presencia
en mi vida, su cercanía, su cariño, su complicidad y su amistad. No puedo sino
cerrar los ojos y besarles con el corazón. No puedo…. olvidar… tantas cosas,
tantas situaciones, tantos conflictos internos…. Pero trato de encauzarlos
hacia la oportunidad… la oportunidad de crecer, la oportunidad de madurar… la
oportunidad de tomar las riendas de mi vida, pero esta vez, de verdad….
Habrá quien diga que tengo pájaros en la cabeza, y otros,
que parezco de hormigón…. pero sólo aquellos que me conocéis de verdad sabéis
si son o no (y en qué situación) ciertas estas afirmaciones… y yo espero que,
igual que sabréis descifrar esto, también lo haréis con lo que siento… Espero y
deseo que sepáis cuánto os quiero y cuan importantes sois en mi vida; el lugar
que ocupáis en mi corazón y en mi cabeza, aunque ésta última, a veces se olvida
de cosas… y se confunde con otras…. I’m sorry, pero es que hay demasiada
entropía…
Comienzo de curso. Comienzo de etapa.
Persecución de objetivos.
En busca de la felicidad.
Y Tú….
Mi escudo ante las dificultades y la mano que me ayuda a
levantarme tras cada caída… para que, como el fénix, resurja de mis cenizas....
Gracias.
