21 octubre, 2013

Primada 2013

Finde cargado de emociones: recuerdos de momentos pasados, sensaciones nuevas y reencuentros varios :)



Han pasado 15años desde la última vez que estuve allí... En el coche, camino a Los Villares (Jaén), mi cabeza reconstruía los recuerdos de aquél lugar en el que pasaba veranos durante mi infancia y dónde, junto con mis padres, mis primos, mi tía y mi abuela, crecí y aprendí millones de cosas...

Recuerdo con especial cariño cómo anhelaba que llegara el 24 de Junio para que mis padres me llevaran al chalet con mis primos.Mi prima María José y yo éramos uña y carne. Siempre juntas, enredando, ideando, jugando y maquinando travesuras...  comprando chuches y polo-flashes con las vueltas de la compra...  pasando horas y horas en la piscina hasta que los dedos se quedaban tan arrugados que parecían pasas! La prima Mari Carmen siempre detrás nuestra cuidando de que la abuela no nos pillase haciendo travesuras y nos regañase! ;)

Allí aprendí a nadar y bucear sin respirar... a montar en bici, a patinar, a jugar al badminton y al ping-pong... a beber en botijo, a jugar a las cartas y al dominó... allí me hice "exploradora" y cazadora de moscas con las manos profesional junto a mi prima,  perdí el miedo a la oscuridad, aprendí a no caerme de la cama aunque me diesen patadas... (Te acuerdas, Mariajo??), a que para quitarse el cloro del pelo había que darse "dos ojos" ;) Allí vi "procesiones de animales" y supe lo que era la "inyección del tétanos"... allí descubrimos que tenía alergia a las lentejas!! ;)

Allí viví las tormentas más alucinantes de mi vida... Aquella riada espeluznante el día de la Virgen: parecía que era noche cerrada a las 12 de la mañana... aquél pobre burro atado a la higuera que vimos cómo luchaba contra el caudal de agua desbordada que al final lo ahogó... no se me olvidará jamás... los coches "aparcados" en las piscinas... y la gente del pueblo sacando fango de sus casas... La casa de nuestros amigos, Los Guillén, completamente destrozada por el agua... y nuestra cara de circunstancias plasmada en las fotos de aquel día... De eso hace 17 años y aún me acuerdo de todos los detalles como si fuera ayer...

Anoche, en la cena, recordábamos miles de anécdotas... las excursiones a la cueva de la Vírgen y a los cañones... cuándo mi hermano se cayó a la piscina sin saber nadar y mi tío-abuelo se lanzó al agua a salvarle, con el clériman y todo puesto... y mi abuela luego tuvo que tender los billetes de mil pesetas con pinzas!! Jajaja. Cuándo mis primos enchufaron la manguera en un avispero y Mariajo y yo acabamos con doce picaduras cada una... Cuándo yo lloraba porque mi madre y mi abuela me hacían llevar aquellos horribles vestidos de volantes y floripondios varios.... cuándo mis primos mayores nos invitaban a Mariajo y a mi a "jugar al tenis" y luego era sólo para que recogiésemos las pelotas!! (Lo peor es que siempre nos lo tragábamos!). Las celebraciones de cumples y santos multitudinarias... unas veces en nuestro chalet... otras en el de Los Espinilla, otras en el de Los Guillén o el de Los Beltrán... Los partidos de basket en el aparcamiento y las tardes de limpieza de coches!! (Lo mejor era "la propina") ;) Los baños nocturnos y las noches de tienda de campaña y observación de las estrellas ;) Las tardes de Rosario en el porche y partido de fútbol y cervecita por la noche....  Recuerdo los escondites; pasajes del terror; búsquedas del tesoro; gymkanas y olimpiadas... las carreras de bici y a la abuela diciendo que "no ganaba para comprar tantos balones" (mínimo se pinchaban 2 o 3 en el rosal cada verano). Recuerdo los famosos pijamas que heredábamos unos de otros... y el Sol en la cara por las mañanas cuándo te asomabas al porche... las cortinas de la abuela...  cuándo descubrimos que leía los labios!! El momento desayuno con "colacado" ;) ;) Las mañanas de deberes-compra-piscina, y la famosa "hora de la siesta" en la que no se nos permitía hacer ruido... los torneos de futbolín,  ping-pong y billar americano... las tardes de juegos de cartas y las "fullerías" de la abuela... los "piques" jugando a las "Siete y Media"... las "clases" de costura y punto de cruz... los disfraces y coreografías.... las piñatas y tartas de chuches o de chocolate que hacía la tita... las croquetas de la abuela...

Aquellos años fueron inmejorables. Los recuerdo con mucho, mucho cariño. Disfrutaba al máximo cada minuto allí (menos cuando tocaba ponerse vestido! Jaja), y volver, después de tantos años, a aquella casa que, aunque no fuese nuestra, la sentíamos y cuidábamos como tal, ha sido alucinante! (Cuántos cambios!! Y qué rara la hemos encontrado!! Verdad?) La recordaba más grande... quizás es que al ser yo  pequeña todo parece mucho más grande y alto... Nos hemos reído mucho viendo las diferencias y coincidencias de cómo la recordábamos a cómo es ahora... se ha echado mucho en falta a los que no han podido estar, y a los que, desde el cielo, también nos han acompañado durante esta "primada".

Después de muchos años, casi todos los Cabrera, los Abolafia y los González han vuelto a juntarse por el 40 cumpleaños de uno de sus miembros y, ojalá, éste sea el comienzo de una cadena de primadas anuales...
Gracias a todos por tantos buenos momentos. Gracias por la oportunidad y esfuerzo de juntarnos... Gracias por todos esos maravillosos años que me han convertido en quién soy ahora... y gracias por revivir junto a mi tantos recuerdos :)



¿Madrileña o Jiennense? 

Cucha... pues fifty-fifty!

Ea! ;) ;)

19 septiembre, 2013

99

Noventa y nueve son los días que llevo sin escribir, y, en todo este tiempo han ocurrido múltiples aciertos, desatinos, travesuras, piques, juegos, risas, llantos, momentos de “subidón”, y otros de bajón…. días que se hacen eternos, y otros en los que las horas vuelan… pero, sobre todo, ha tenido lugar un cambio radical…
Noventa y nueve días son los que me separan de otra forma de vivir la vida, de otras preocupaciones, pero de las mismas metas que tengo ahora.

Al principio, me daba vértigo; luego pasé por el momento de aferramiento a “lo viejo conocido”; pero, finalmente, me lancé a la piscina en busca de sacar a flote una ilusión que parecía haber perdido oxígeno… la reanimé y avivé y, hoy, puedo decir que ha sido el mejor salto que he dado en la vida.

Presa del miedo a lo desconocido, al principio, me refugiaba en “lo de siempre”, en esa rutina que, aunque amarga, nos es cómoda… El cambio siempre da miedo; es normal sentir vértigo. Generalmente, con los cambios se busca ir a mejor.... y esa era y es, la finalidad de pegar este salto...

Quizás haya gente que no lo entienda, otros que me critiquen, y otros que sientan envidia… pero, me quedo con la gente que me apoya; me quedo con todos aquellos que pensaron conmigo, que me consolaron y me animaron; me quedo con toda esa gente que, dejando tradicionalismos a un lado, se quedaron con la esencia, y pelearon conmigo por conseguirla…

No puedo sino agradecer a todas estas personas su presencia en mi vida, su cercanía, su cariño, su complicidad y su amistad. No puedo sino cerrar los ojos y besarles con el corazón. No puedo…. olvidar… tantas cosas, tantas situaciones, tantos conflictos internos…. Pero trato de encauzarlos hacia la oportunidad… la oportunidad de crecer, la oportunidad de madurar… la oportunidad de tomar las riendas de mi vida, pero esta vez, de verdad….


Habrá quien diga que tengo pájaros en la cabeza, y otros, que parezco de hormigón…. pero sólo aquellos que me conocéis de verdad sabéis si son o no (y en qué situación) ciertas estas afirmaciones… y yo espero que, igual que sabréis descifrar esto, también lo haréis con lo que siento… Espero y deseo que sepáis cuánto os quiero y cuan importantes sois en mi vida; el lugar que ocupáis en mi corazón y en mi cabeza, aunque ésta última, a veces se olvida de cosas… y se confunde con otras…. I’m sorry, pero es que hay demasiada entropía…


Comienzo de curso. Comienzo de etapa.

Persecución de objetivos.

En busca de la felicidad.


Y Tú….


Mi escudo ante las dificultades y la mano que me ayuda a levantarme tras cada caída… para que, como el fénix, resurja de mis cenizas....


Gracias.

12 junio, 2013

Sensaciones

¿Cuántos tipos de sensaciones es el ser humano capaz de experimentar?, ¿cuántos has experimentado tú?, ¿cuántos crees que experimentas a lo largo del día? Yo te echo una mano: ni idea! Esa es mi respuesta.

Creo que es inconcebible el número de sensaciones que nuestro sistema nervioso es capaz de procesar, almacenar  y convertir, gracias a la acción del más potente microprocesador: el cerebro, en esos maravillosos momentos que el  lenguaje nos permite catalogar de sensaciones.  Si te paras a pensar un momento, las reconocerás en tu día a día. Hay millones de tipos, algunas positivas, otras, negativas; unas muy potentes, otras, muy tenues… pero a fin de cuentas, sensaciones… sensaciones que, sin comerlo ni beberlo, te embriagan, te recorren el cuerpo, y, a veces, hasta te estremecen….



Desde el despertar brusco porque crees que te has dormido y llegas tarde al trabajo/clase/un examen… cuando en realidad, resulta que aún faltaban 15 minutos para que sonase la alarma…. pasando por esa canción que, de repente, suena, y te recuerda a alguien especial… disfrutando de acaparar el sofá y tumbarse, completamente extendida, a ver la TV… siguiendo por el escalofrío que recorre tu espalda cuando, con la cabeza apoyada en otra persona, ésta te acaricia delicadamente el pelo…  cuando, con los cascos puestos, cierras los ojos y dejas que una maravillosa melodía resuene en tu cabeza y la escuchas, la escuchas de verdad, sintiendo cada nota, visualizando en tu cabeza el piano y las manos que lo tocan… y sientes cómo el latido de tu corazón de adecua al ritmo de la música… Es mágico.


La adrenalina que produce un susto, como el creer que has perdido el móvil… la calma que te sobrecoge cuando por fin, debajo de un montón de papales, lo encuentras… la ilusión de cuando te llaman y te dicen que acabas de ser tío/a… los nervios que apenas te dejan atinar a ver la nota que acaba de salir… el subidón de que sea un aprobado! La congoja del suspenso…. la rabia de la injusticia y la desazón de la impotencia… el refugio de quien te abraza y el calor de los labios en un beso…. La paz de ver dormir a un niño y el sentimiento de protección al tener en brazos a un crío recién nacido… el recuerdo de un ser querido y la anécdota divertida… el rubor de un piropo y la vergüenza ante algo políticamente incorrecto… Las lágrimas de dolor… y las lágrimas de alegría…. El roce fortuito con la mano de otra persona y las miradas que fugazmente se cruzan… el olor de la colonia de quien se sienta a tu lado en el bus y te recuerda a alguien especial…  la angustia de los celos y la impotencia de la incomprensión….La euforia del partido ganado, y la desolación ante un resultado inesperado… la sorpresa de la visita de un amigo a quien hace tiempo que no ves… y el susto, emoción y extremada belleza del momento en que esa persona especial llega por detrás, te agarra suavemente de la cintura, y te besa en el cuello…


La rabia contenida en un cabreo y la paz de la reconciliación… la vibración del móvil con un mensaje nuevo… y la pesadez de ojos ante una clase aburrida…. el esfuerzo por no dormirse y el consiguiente dolor de cabeza… el placer de caminar despacio, paseando y apreciando el entorno, y la compañía... los nervios de los enamorados, y la impaciencia de los que lo ven desde fuera…  la sonrisa que transmite sosiego, y la que ves que oculta algo… los ojos que brillan, y los que bucean para salir a la superficie…. La sensación de deja-vú y la inquietud de la fantasía…. La alegría de unas copas, y la “cansinidad” del que ha bebido de más… el enmudecimiento ante una mala noticia… y el don del consejo…  el orgullo de uno mismo, y el orgullo de un  amig@... El agobio de la procrastinación y la serenidad del plazo cumplido… el calorcito de la cama en un frío día de invierno… y el primer encendido de las luces del árbol de Navidad…. la emoción de los regalos… la tristeza del hueco vacío, y el calor de tus seres queridos… el miedo al fracaso y el reconocimiento del trabajo bien hecho… el miedo a la soledad… y la belleza de ser capaz de amar…. el no saber responder a la pregunta de un niño… y la carcajada que te saca…


…. Sensaciones…. que vienen y van…. Que se repiten o que quedan para el recuerdo….

Sensaciones especiales… y sensaciones mágicas….

Sensaciones que te encogen el estómago… y  otras, que te renuevan por dentro…

Sensaciones olvidadas…. y  sensaciones sólo, estancadas….


Sensaciones….

                                             ....para disfrutar….



A mí me encanta la sensación del dulce despertar con los rayos del Sol al acariciar mis mejillas que sobresalen del edredón…






Y a ti, ¿cuál te gusta más?

10 mayo, 2013

Countdown


La cuenta atrás ha comenzado; No sólo para una cosa, sino para unas cuantas…


Hacía mucho que no escribía… y, desde hace unas semanas, sentía que quería expresar muchas cosas, pero… y como excepción… esta vez no era capaz de ponerle palabras a los sentimientos…

Desde la última actualización, muchas cosas han pasado en mi vida… unas buenas y otras malas… pero, por suerte o por desgracia, forman parte de mi vida y siempre se recordarán como anécdotas, decepciones, sinceramientos y uniones, golpes bajos, risas, malentendidos, secretos, y reconciliaciones... Y que trajeron consigo  sonrisas y lágrimas, abrazos y besos, cercanía y distancia, valentía y cobardía, decepción e ilusión… y de factor común… frustración y/o entereza.

Como podéis apreciar, y si no, ya os lo digo yo… son multitud de sentimientos enfrentados los que me acompañan desde hace unos meses… De repente, y como quien dice, de la noche a la mañana mi vida entró en una espiral que no paraba de girar… y como todo vórtice… tiende a absorberte y frustrar tus intentos de no hundirte; desesperante…

Ahora bien, a una semana de dar por concluido mi primer cuarto de siglo en este mundo, puedo decir con certeza que la vida es muy perra; me ha puesto muchas trabas en estos años…. Unas más grandes y dolorosas que otras… Pero, como decía mi abuela, “lo que no mata, engorda”, (oh wait! que aquí era:  “lo que no te mata, te hace más fuerte”…) Don’t worry, it’s the same; pay attention! Las pruebas a las que te toca enfrentarte, los retos,  los obstáculos,  las metas frustradas  y las logradas…  todo eso, “engorda” tu experiencia de vida; te da tablas. Y señores míos… (sí, en masculino; que por mucho que a algunos se empeñen en lo contrario… el masculino plural es el género neutro para una colectividad), me he dado cuenta que ese HashMap, que tanto sudor y lágrimas cuesta ir rellenando, a la larga se convierte en tu mejor aliado. La estrategia humana más potente para enfrentarse a un reto o problema se basa, fundamentalmente, en la experiencia. Reflexiona un momento: ¿En qué ocasiones has sido capaz de dar un consejo realmente útil a un amigo, o decirle unas palabras realmente reconfortantes, o haber sabido que la única forma de ayudar era callar y abrazarle? Seguramente llegues a la misma conclusión que yo: cuándo yo también había pasado por lo mismo… cuándo puedo ponerme en su pellejo… cuándo soy capaz de empatizar de verdad. Y eso, amigos míos… es lo que hace que haya una parte positiva en lo que, a primera vista, parece sólo negativo. Nuestras penas y duelos  pueden ser las tiritas o el betadine que ayude a cicatrizar la herida de un amigo.

Sufrir, sufrimos todos, y quien diga lo contrario, miente. Lo que pasa es que hay gente que sabe encauzar muy bien el sufrimiento para verlo como una oportunidad de crecimiento. Ante esas personas, yo me quito el sombrero. Enhorabuena. Me gustaría ser capaz de hacerlo. No obstante, creo que empiezo a lograrlo;  aún me cuesta, y necesito un poco de tiempo y espacio para verlo con perspectiva… pero, lo importante es que estoy aprendiendo a ponerlo en práctica. Doy gracias porque, en estos años, he dado con gente que me ha contagiado optimismo, que ha potenciado mi afán de superación y autovaloración, que me ha transmitido fuerzas para pelear…  He aprendido que no hay losa más pesada  que la que te pones tú mismo y,  estoy tratando de dejar de tirar piedras sobre mi tejado. Quiero explotar mis cualidades, que, aunque me cueste encontrarlas, las tengo… y quiero, siempre y cuando tú también estés dispuesto, compartirlas y crecer contigo.

El agua se considera un bien de primera necesidad porque sin él, nos moriríamos. Pues bien, yo creo que las personas son como una fuente; sin beber, es decir, sin enriquecernos de lo bueno de cada una de ellas, nos marchitamos y morimos. El ser humano no está hecho para estar solo, sino para ser complementado; está diseñado para amar.  Así que, codo con codo, y hombro con hombro: peleemos, lloremos, riamos, soñemos, pero sobre todo… crezcamos y amemos.
 


Crecer no es sólo cumplir años… 


                                                               … es...


...compartir tu vida…


                                                                             …beber de los labios de otro…


       …ser fuente de agua fresca…

                                             

                                                   …ahora, y siempre 



03 marzo, 2013

Caer está permitido; levantarse es una obligación



Porque la vida es eso… caer y levantarse, enfrentarse a los miedos, sonreír y llorar, hablar y escuchar…  porque la vida es muy perra, y a veces nos hace dudar de si somos o no capaz… capaz de levantarnos y luchar, capaz de alcanzar una meta, capaz de cumplir un sueño, capaz de sonreír y olvidar…

Porque hay días negros y días blancos, porque hay días grises y días de colorines…

Porque hay medicinas que no se ingieren, pero que curan el alma… la pastilla de la escucha, el comprimido del consejo, las gotas de la paciencia y la tirita del abrazo…

Porque no es malo llorar y desahogarse… muchas veces, desnudar tu alma para conocer tus puntos débiles es el primer paso para levantarte con más fuerza…

Porque siempre, aunque nos cueste verlo…. siempre hay algo por lo que sonreír, algo por lo que dar las gracias… algo por lo que vivir… ya sea el poder mirar por la ventana y ver las montañas nevadas abrigadas por las nubes, ya sea percibir el brillo de la picardía en los ojos de un niño, ya sea sentir un cálido beso en la mejilla, ya sea compartir una carcajada con un amigo...

Porque estoy cansada…. muy cansada… de esta estúpida manía de permitir que las alegrías, los éxitos y los buenos momentos sólo duren un par de días… y en cambio, la melancolía, desazón, amargura, sentimiento de fracaso y los miedos duren semanas… te minen el ánimo… y te quiten las ganas de vivir…

Porque vida no hay más que una, es tuya la decisión de cómo vivirla… puedes dejar que ella te lleve a su antojo y ser su marioneta…. o puedes coger el volante y emprender tú el camino, sorteando las curvas que aparezcan y teniendo cuidado cuando al carretera pasa junto a un precipicio…
 

Porque hoy… quiero llorar… pero también… quiero gritar… gritar que “ya vale!!”… ser rebelde contra las pruebas que pone la vida, salir adelante… construir mi futuro, y seguir compartiendo mi vida contigo, amigo.

Porque vosotros, todos vosotros, que sois o habéis sido una hoja caduca o perenne en mi árbol… quiero que sigáis siéndolo y seguir creciendo juntos, compartiendo las curvas, los puertos y paradores, las puestas de sol y las noches estrelladas…



Porque esta vez... aunque con muletas… conduzco yo…. 


                                                                                                        ¿te atreves a subir?

23 febrero, 2013

peQueÑos GRaNDeS TeSoRoS



De vez en cuando, da por pensar y, descubres  -a veces con satisfacción, otras con tristeza- la cantidad de tesoros que tienes… tuviste…  podrías haber tenido… o que vienen y que van y que no sabes si los sabrás conservar…


 
Tan deprisa pasa la vida... mejor dicho, tanta prisa tenemos… que, darse cuenta de que lo que consideras “habitual” y “rutinario” en realidad no lo es… es complicado. Lo que pasa es, que estás tan acostumbrado a tenerlo, desde siempre… porque sí… porque así naciste… que no te planteas que haya gente que carezca de ello, o que sólo lo tiene a veces…



 
El primero y fundamental –más que nada, porque es el que la mayor parte de las veces menos valoramos- es el tesoro de la Salud. ¿Cuántas veces jugamos con ella?, ¿cuántas veces nos ponemos en riesgo?, ¿cuántas veces no nos cuidamos?... A veces, sólo es un catarro, un esguince o un bajón de azúcar... pero otras… es anorexia, pulmonía o cáncer… A todos nos gusta estar guapos y sanos, pero para ello hay que poner de nuestra parte… A veces, “no tenemos tiempo para cuidarnos” aunque estemos hechos polvo, porque nos volcamos en ayudar a los demás, alegando que “no pueden solos”…  pero no nos damos cuenta de que si nosotros estamos mal, a veces, hay que parar y cuidarse uno mismo primero, para ser realmente útil a los demás… pues si caes enfermo por no cuidarte… ¿cómo les vas a ayudar? quizás te conviertas en una “carga”… pues te tendrán que cuidar…


El segundo fundamental: el tesoro de la Amistad. Más de una vez y más de dos, se suele caer en el  “si le importo ya me llamará”, pero no se cae en la cuenta de que una amistad es cosa de dos, y que para mantenerla no basta en que uno llame siempre... Hay que turnarse. Lo mismo pasa con los consejos: es verdaderamente importante saber escuchar, pero también lo es saber callar, para que el otro pueda hablar. Si no callas, no te podrán aconsejar... Este tipo de cosas son las que hacen posible que dos personas, incluso sin verse –pues hay distancia física entre ellas- puedan ser los mejores amigos del mundo, y se conozcan a la perfección. La escucha con los cinco sentidos es la “fórmula mágica” para conocer a alguien de verdad. Para saber si está bien o no… para saber si ríe, pero le preocupa algo... para saber si está o no enamorado… para saber si, aunque lo disimula porque está escuchando tu problema, en realidad está llorando en silencio y no te dice nada “porque tú ya tienes bastante”…


El tercero, pero no menos importante: el tesoro de la Familia. No siempre se valora lo suficiente.  A veces, se cae en la crítica por rutina y no se piensa en que hay familias que no están unidas, que hay familias que tienen problemas más importantes que la disputa por no haber ordenado el cuarto o por qué programa ver en la TV... Que hay familias en las que uno de sus miembros está gravemente enfermo, o quizás no tan grave, pero sí irreversiblemente enfermo… La convivencia es dura en todas las familias, pero recuerda: siempre habrá alguien que tenga un problema mayor... El tuyo no es el fin del mundo, aunque a tí te lo parezca; algo positivo habrá: tendrás un familiar enfermo, pero estará vivo… Otro, quizás tenga ese mismo familiar recientemente fallecido... No te llevarás bien con tu hermano, pero hay gente que llora por ser hijo único… y como éstos, cientos de casos, y cada uno distinto... Se suele decir que la familia no se escoge, que lo que se escogen son los amigos. A mí me gusta mucho el corolario: A veces tampoco se escogen los amigos, aparecen en tu vida. Algunos se van… otros vuelven… algunos te harán daño y otros te colmarán de alegría… pero, mientras todo esto ocurre en tu vida, tu familia está ahí... siempre está ahí, con sus más y sus menos… con sus tira y afloja… que muchas veces te “sacarán de quicio” y otras tantas te harán reír a carcajadas…




Otros tesoros que tenemos, pero de los que nos quejamos con frecuencia son: la oportunidad de estudiar, y más concretamente, estudiar lo que queremos/lo que nos gusta. La oportunidad de trabajar –aunque siempre queramos un mejor sueldo, más vacaciones, o menos obligaciones-. El tener un hogar al que regresar después de un día duro –ya sea una casa pequeña, ya sea una habitación compartida, ya sea un dúplex en la Moraleja o una casa en la montaña-. La comida en el plato –unos días nos gustará más, otros días no será nuestro plato favorito, pero es comida, y la tenemos todos los días-….



En estos tiempos en los que la tecnología evoluciona a ritmo de una exponencial extremadamente creciente, nos quejamos y nos quejamos porque… el vecino de enfrente tiene una mejor tele que yo –es que se ha comprado una Samsung con 3D… -. El  iPod de mi amigo tiene el doble de gigas que el mío... Quiero otro ordenador –el que tengo funciona, pero es que el ultra MacBook plateado es taaannn bonito….-.  Quiero un móvil nuevo, que el que tengo ya tiene año y medio… funcionar, funciona, y muy bien por cierto, pero es que acaban de sacar el siguiente modelo… Pedimos y pedimos… nos quejamos y nos quejamos... pero nos olvidamos, que ya disponemos de todos esos dispositivos... que quizás no tengamos el último modelo, pero tampoco hace falta que lo sea… Tienes, lo usas y te sirve, ¿no?, ¿para qué quieres más? A veces pecamos de avaricia y lo disfrazamos de “amor a la tecnología”… olvidándonos de lo realmente importante….

Yo solo he enumerado unos cuantos tesoros, pero si te paras a pensar, verás que hay otros muchos más... Que la lista es muy amplia cuando se trata de estas pequeñas grandes cosas… y que cada uno de nosotros tiene, realmente, mucho más de lo que se cree que tiene. El por qué ya te lo dije… es cuestión de pararse a pensar y saberlo valorar…



      …pequeños Grandes tesoros…


                                                                Cuídalos. Cuídate. Cuídense

12 febrero, 2013

Sonrisas



Hace tiempo que no escribo… y hoy, me apetecía sentarme frente a un folio en blanco y dejar que las notas de la música que entran por mis oídos se conviertan en las pulsaciones con las que bailen mis dedos… más rápido con el allegro y más despacio con el adagio… dibujando mi melodía… y envolviéndote con mis palabras... haciéndote sonreír...


¿Alguna vez te has parado a pensar cuántos tipos de sonrisas puedes llegar a ver a lo largo de tu vida? Curiosa pregunta, ¿verdad?; pero si te paras a pensar…  seguro te divertirás, y una sonrisa en tus labios se dibujará ;) 


A mi juicio, hay sonrisas para todo y para todos...


  • Hay sonrisas falsas, que se usan para saludar educadamente a alguien que no nos cae del todo bien.
  • Hay sonrisas de envidia, de esas que le pones a alguien que te dice que ha logrado algo que tú también querías pero no has alcanzado. 
  • Hay sonrisas tristes, que se ponen cuando estás roto por dentro pero quieres guardar la fachada de que “aquí no pasa nada”...
  • Hay medias sonrisas, de esas que duran medio segundo y sirven, a veces, para saludar cuando tienes prisa o cuando estás en clase y no te debes reír…
  • Hay sonrisas cómplices, de esas que salta la chispa cuando se cruzan las miradas, expresando, sin mediar palabra, un pensamiento común. (Éstas son de mis favoritas).
  • Hay sonrisas de sorpresa, que van acompañadas de levantamiento de cejas y apertura de ojos. Da gusto provocarlas.
  • Hay sonrisas de prepotencia, que caracterizan a las personas que tienden a mirar por encima del hombro a los demás. Sacan de quicio a cualquiera…
  • Hay sonrisas nerviosas, acompañadas de movimientos rápidos y repetitivos, tales como, morderse las uñas, consultar el reloj cada cinco segundo, golpear el suelo con un pie… e irremediable y desafortunadamente  ligadas a las glándulas sudoríparas…
  • Hay sonrisas amargas, que son las que acompañan al recuerdo de un ser querido que nos falta.
  • Hay sonrisas frías. Difíciles de entender, pero cada vez más frecuentes en la sociedad en la que vivimos…
  • Hay sonrisas contagiosas, o, como a mí me gusta llamarlas, sonrisas espejo; pues automáticamente provocan una sonrisa en tu rostro. La "madre" de ellas es la sonrisa de un recién nacido... y la "hija", la que ves en la cara de un amigo cuando viene corriendo a contarte lo que le ha acontecido...
  • Hay sonrisas pícaras, en las que se empieza no  enseñando los dientes y se levanta más una de las comisuras de los labios que otra. Generalmente, van acompañadas de un guiño de ojos. Suelen ser fugaces, pero a veces, duran un poco más, y el labio acaba deslizándose y dejando entrever los dientes... Me encantan, porque suelen ir ligadas a un brillo en los ojos que ilumina la mirada y hace saltar algo en tu ombligo… generando un buen rollo instantáneo ;)
  • Hay sonrisas de orgullo y satisfacción. No es la del Rey en el discurso de Navidad… sino de esas que ves reflejadas en tus padres cuando has logrado lo que te proponías. Esa de la primera vez que conseguiste montar en bici sin ruedines…, o que les entregaste el primer regalo del día de padre/madre;  esa del día que te graduaste… o esa que a toda hija le gusta ver mientras va del brazo de su padre camino al altar…
  • Hay sonrisas dulces, de rostro relajado y, a veces, ojos cerrados... Que transmiten paz y sosiego. Que son como un abrazo imaginario...
  • Hay sonrisas divertidas, como la que pones cuando ves a alguien feliz por la calle que va tarareando la canción que escucha con los cascos…
  • Hay sonrisas profident: labios bien pronunciados que abrazan a los dientes de la mandíbula superior. Son las que surgen de una buena noticia, de la lectura de un mensaje guasón, o del reencuentro con un amigo… entre otras cosas.
  • Hay sonrisas radiantes, de esas que te iluminan la cara y son capaces de iluminar la habitación ;) Que salen naturales desde lo más profundo del corazón, y que pueden durar horas... fruto del cachondeo entre amigos, del tonteo propio del enamoramiento, o de un éxito.
  • Hay sonrisas analgésicas: que te curan todos los males en un momento, te pase lo que te pase... y, generalmente seguidas de una carcajada. Por éstas, yo siento debilidad… los mejores artífices de ellas que he encontrado son mis sobrinos. Puedo estar rota por dentro… que cuando me miran con ese brillo en los ojos y la sonrisa de querer que les haga cosquillas… se me curan todos los males y no puedo hacer otra cosa que sonreír y sonreír… :)


Podría seguir enumerando más tipos de sonrisas y no acabaría… pero prefiero pensar que he conseguido dibujar en ti una sonrisa y, que la próxima vez que nos veamos, la compartamos ;)




Hay un dicho que me encanta y que dice: “Nunca dejes de sonreír, pues nunca sabes quién puede enamorarse de tu sonrisa”.

A mí me gusta completarlo con:  “La fuente de luz más potente y barata del mundo es la sonrisa. Así que, ya sabes, nunca dejes de sonreír.”


¡Feliz día!