21 octubre, 2013

Primada 2013

​
Finde cargado de emociones: recuerdos de momentos pasados, sensaciones nuevas y reencuentros varios :)



Han pasado 15años desde la última vez que estuve allí... En el coche, camino a Los Villares (Jaén), mi cabeza reconstruía los recuerdos de aquél lugar en el que pasaba veranos durante mi infancia y dónde, junto con mis padres, mis primos, mi tía y mi abuela, crecí y aprendí millones de cosas...

Recuerdo con especial cariño cómo anhelaba que llegara el 24 de Junio para que mis padres me llevaran al chalet con mis primos.Mi prima María José y yo éramos uña y carne. Siempre juntas, enredando, ideando, jugando y maquinando travesuras...  comprando chuches y polo-flashes con las vueltas de la compra...  pasando horas y horas en la piscina hasta que los dedos se quedaban tan arrugados que parecían pasas! La prima Mari Carmen siempre detrás nuestra cuidando de que la abuela no nos pillase haciendo travesuras y nos regañase! ;)

Allí aprendí a nadar y bucear sin respirar... a montar en bici, a patinar, a jugar al badminton y al ping-pong... a beber en botijo, a jugar a las cartas y al dominó... allí me hice "exploradora" y cazadora de moscas con las manos profesional junto a mi prima,  perdí el miedo a la oscuridad, aprendí a no caerme de la cama aunque me diesen patadas... (Te acuerdas, Mariajo??), a que para quitarse el cloro del pelo había que darse "dos ojos" ;) Allí vi "procesiones de animales" y supe lo que era la "inyección del tétanos"... allí descubrimos que tenía alergia a las lentejas!! ;)

Allí viví las tormentas más alucinantes de mi vida... Aquella riada espeluznante el día de la Virgen: parecía que era noche cerrada a las 12 de la mañana... aquél pobre burro atado a la higuera que vimos cómo luchaba contra el caudal de agua desbordada que al final lo ahogó... no se me olvidará jamás... los coches "aparcados" en las piscinas... y la gente del pueblo sacando fango de sus casas... La casa de nuestros amigos, Los Guillén, completamente destrozada por el agua... y nuestra cara de circunstancias plasmada en las fotos de aquel día... De eso hace 17 años y aún me acuerdo de todos los detalles como si fuera ayer...

Anoche, en la cena, recordábamos miles de anécdotas... las excursiones a la cueva de la Vírgen y a los cañones... cuándo mi hermano se cayó a la piscina sin saber nadar y mi tío-abuelo se lanzó al agua a salvarle, con el clériman y todo puesto... y mi abuela luego tuvo que tender los billetes de mil pesetas con pinzas!! Jajaja. Cuándo mis primos enchufaron la manguera en un avispero y Mariajo y yo acabamos con doce picaduras cada una... Cuándo yo lloraba porque mi madre y mi abuela me hacían llevar aquellos horribles vestidos de volantes y floripondios varios.... cuándo mis primos mayores nos invitaban a Mariajo y a mi a "jugar al tenis" y luego era sólo para que recogiésemos las pelotas!! (Lo peor es que siempre nos lo tragábamos!). Las celebraciones de cumples y santos multitudinarias... unas veces en nuestro chalet... otras en el de Los Espinilla, otras en el de Los Guillén o el de Los Beltrán... Los partidos de basket en el aparcamiento y las tardes de limpieza de coches!! (Lo mejor era "la propina") ;) Los baños nocturnos y las noches de tienda de campaña y observación de las estrellas ;) Las tardes de Rosario en el porche y partido de fútbol y cervecita por la noche....  Recuerdo los escondites; pasajes del terror; búsquedas del tesoro; gymkanas y olimpiadas... las carreras de bici y a la abuela diciendo que "no ganaba para comprar tantos balones" (mínimo se pinchaban 2 o 3 en el rosal cada verano). Recuerdo los famosos pijamas que heredábamos unos de otros... y el Sol en la cara por las mañanas cuándo te asomabas al porche... las cortinas de la abuela...  cuándo descubrimos que leía los labios!! El momento desayuno con "colacado" ;) ;) Las mañanas de deberes-compra-piscina, y la famosa "hora de la siesta" en la que no se nos permitía hacer ruido... los torneos de futbolín,  ping-pong y billar americano... las tardes de juegos de cartas y las "fullerías" de la abuela... los "piques" jugando a las "Siete y Media"... las "clases" de costura y punto de cruz... los disfraces y coreografías.... las piñatas y tartas de chuches o de chocolate que hacía la tita... las croquetas de la abuela...

Aquellos años fueron inmejorables. Los recuerdo con mucho, mucho cariño. Disfrutaba al máximo cada minuto allí (menos cuando tocaba ponerse vestido! Jaja), y volver, después de tantos años, a aquella casa que, aunque no fuese nuestra, la sentíamos y cuidábamos como tal, ha sido alucinante! (Cuántos cambios!! Y qué rara la hemos encontrado!! Verdad?) La recordaba más grande... quizás es que al ser yo  pequeña todo parece mucho más grande y alto... Nos hemos reído mucho viendo las diferencias y coincidencias de cómo la recordábamos a cómo es ahora... se ha echado mucho en falta a los que no han podido estar, y a los que, desde el cielo, también nos han acompañado durante esta "primada".

Después de muchos años, casi todos los Cabrera, los Abolafia y los González han vuelto a juntarse por el 40 cumpleaños de uno de sus miembros y, ojalá, éste sea el comienzo de una cadena de primadas anuales...
Gracias a todos por tantos buenos momentos. Gracias por la oportunidad y esfuerzo de juntarnos... Gracias por todos esos maravillosos años que me han convertido en quién soy ahora... y gracias por revivir junto a mi tantos recuerdos :)



¿Madrileña o Jiennense? 

Cucha... pues fifty-fifty!

Ea! ;) ;)

19 septiembre, 2013

99

Noventa y nueve son los días que llevo sin escribir, y, en todo este tiempo han ocurrido múltiples aciertos, desatinos, travesuras, piques, juegos, risas, llantos, momentos de “subidón”, y otros de bajón…. días que se hacen eternos, y otros en los que las horas vuelan… pero, sobre todo, ha tenido lugar un cambio radical…
Noventa y nueve días son los que me separan de otra forma de vivir la vida, de otras preocupaciones, pero de las mismas metas que tengo ahora.

Al principio, me daba vértigo; luego pasé por el momento de aferramiento a “lo viejo conocido”; pero, finalmente, me lancé a la piscina en busca de sacar a flote una ilusión que parecía haber perdido oxígeno… la reanimé y avivé y, hoy, puedo decir que ha sido el mejor salto que he dado en la vida.

Presa del miedo a lo desconocido, al principio, me refugiaba en “lo de siempre”, en esa rutina que, aunque amarga, nos es cómoda… El cambio siempre da miedo; es normal sentir vértigo. Generalmente, con los cambios se busca ir a mejor.... y esa era y es, la finalidad de pegar este salto...

Quizás haya gente que no lo entienda, otros que me critiquen, y otros que sientan envidia… pero, me quedo con la gente que me apoya; me quedo con todos aquellos que pensaron conmigo, que me consolaron y me animaron; me quedo con toda esa gente que, dejando tradicionalismos a un lado, se quedaron con la esencia, y pelearon conmigo por conseguirla…

No puedo sino agradecer a todas estas personas su presencia en mi vida, su cercanía, su cariño, su complicidad y su amistad. No puedo sino cerrar los ojos y besarles con el corazón. No puedo…. olvidar… tantas cosas, tantas situaciones, tantos conflictos internos…. Pero trato de encauzarlos hacia la oportunidad… la oportunidad de crecer, la oportunidad de madurar… la oportunidad de tomar las riendas de mi vida, pero esta vez, de verdad….


Habrá quien diga que tengo pájaros en la cabeza, y otros, que parezco de hormigón…. pero sólo aquellos que me conocéis de verdad sabéis si son o no (y en qué situación) ciertas estas afirmaciones… y yo espero que, igual que sabréis descifrar esto, también lo haréis con lo que siento… Espero y deseo que sepáis cuánto os quiero y cuan importantes sois en mi vida; el lugar que ocupáis en mi corazón y en mi cabeza, aunque ésta última, a veces se olvida de cosas… y se confunde con otras…. I’m sorry, pero es que hay demasiada entropía…


Comienzo de curso. Comienzo de etapa.

Persecución de objetivos.

En busca de la felicidad.


Y Tú….


Mi escudo ante las dificultades y la mano que me ayuda a levantarme tras cada caída… para que, como el fénix, resurja de mis cenizas....


Gracias.